En lagos y embalses, el pH es uno de los indicadores más inmediatos de los cambios en la composición química del agua. Mide la concentración de iones de hidrógeno en una escala de 0 a 14, indicando si el agua es ácida, neutra o alcalina. Los valores por debajo de 7 indican condiciones ácidas, mientras que los valores por encima de 7 indican agua alcalina.
Una lectura estable del pH no siempre indica una química estable del agua. En las aguas superficiales, el pH varía con las entradas de agua, la luz solar, la temperatura y la actividad biológica. Durante los periodos productivos, los cambios pueden producirse en cuestión de horas, lo que significa que una sola medición semanal puede pasar por alto tendencias críticas. Para los operadores e investigadores, la pregunta clave es de carácter práctico: ¿cuál de las 3 formas de medir el pH proporciona el nivel de precisión y continuidad necesario para tomar decisiones acertadas?
Para obtener una definición clara del pH en aguas naturales, consulte USGS: pH y agua. Para obtener información general sobre el riesgo de florecimiento de algas en aguas dulces, la descripción general de FANs de la NOAA es un punto de partida útil.
¿Por qué es importante medir el pH?
El pH funciona como una herramienta de diagnóstico operativo. Influye en la solubilidad de los metales, la disponibilidad de nutrientes, la eficacia de la desinfección y los umbrales de estrés biológico. En muchos lagos y embalses, el pH también indica la actividad biológica: la fotosíntesis aumenta el pH durante las horas diurnas, mientras que la respiración lo reduce durante la noche.
Durante los florecimientos de algas que tienen lugar en los lagos, esta oscilación diaria suele ser más pronunciada.
En los sistemas de tratamiento de agua industrial y potable, los cambios de pH durante el florecimiento de las algas pueden afectar directamente a la eficacia de la coagulación, la dosificación de productos químicos y la estabilidad operativa general. Para obtener más información sobre cómo interactúa el pH con las algas en los sistemas de agua industrial, consulte nuestra guía detallada sobre el pH y las algas en el agua industrial.
Un pH elevado por la tarde, combinado con un aumento de los niveles de pigmentos, puede indicar una intensificación del florecimiento y un aumento de la presión de tratamiento.
¿Qué controla el pH en los lagos y embalses?
La mayoría de los sistemas de agua dulce regulan el pH mediante la alcalinidad y la química de los carbonatos. El intercambio de dióxido de carbono, las entradas de agua, la estratificación y la absorción biológica influyen en la variabilidad del pH.
En condiciones de calma y sol, las aguas superficiales suelen experimentar un ciclo diario predecible: el pH aumenta durante el pico de fotosíntesis y disminuye durante la noche. En los embalses estratificados pueden surgir diferencias verticales. Las capas superficiales pueden permanecer estables, mientras que las capas más profundas cambian debido a la respiración y a la reducción de la mezcla.
Cuando los florecimientos se intensifican, estos ciclos suelen amplificarse, lo que hace que el análisis de tendencias sea más valioso que las lecturas aisladas.
3 formas de medir el pH
A continuación se presentan tres enfoques prácticos utilizados en la mayoría de los programas de monitoreo. Cada método tiene un propósito operativo diferente: verificación puntual, selección rápida o seguimiento continuo del sistema.
1) Medidor portátil con electrodo de vidrio
Un medidor de pH portátil es versátil y confiable cuando se le da el mantenimiento adecuado. Sin embargo, su precisión depende de la disciplina operativa.
Consideraciones importantes:
- Frecuencia de calibración: Calibre diariamente durante los periodos de monitoreo activo utilizando al menos dos tampones (normalmente pH 7 y pH 10).
- Desviación de la sonda: El envejecimiento de la unión de referencia y la obstrucción de la membrana pueden alterar gradualmente las lecturas.
- Condiciones de florecimiento: La materia orgánica y la biopelícula pueden recubrir el electrodo, ralentizando el tiempo de respuesta.
- Compensación de temperatura: Mida la temperatura simultáneamente, ya que la respuesta del pH varía con las condiciones térmicas.
Las mediciones de pH en laboratorio suelen alcanzar una precisión de ±0,01 en condiciones controladas, mientras que las mediciones sobre el terreno pueden variar debido a cambios de temperatura, incrustaciones y diferencias en la manipulación.
Los medidores portátiles suelen ser la opción más flexible de las 3 formas de medir el pH, pero requieren un mantenimiento constante y una validación según las normas.
2) Indicadores colorimétricos: tiras y kits de campo.
Las tiras indicadoras y los kits sencillos sacrifican precisión a cambio de rapidez. Son útiles para realizar cribados; también resultan útiles cuando se necesitan múltiples lecturas rápidamente o cuando se está formando a personal nuevo. Su punto fuerte es la direccionalidad: permiten confirmar si el agua es casi neutra o claramente más alcalina o ácida.
Sin embargo, estos métodos tienen limitaciones:
- La precisión suele oscilar entre ±0,5 unidades de pH.
- La alta turbidez, la concentración de sal o la materia orgánica pueden distorsionar la interpretación del color.
- No captan la variabilidad a corto plazo.
Para la toma de decisiones operativas en embalses, es mejor utilizarlos como herramientas complementarias en lugar de como métodos de monitoreo principales. Para obtener una visión rápida de los rangos típicos, el USGS publica un gráfico de la escala de pH que ayuda a los equipos a ponerse de acuerdo sobre el significado de los números.
3) Sensores continuos con registro de datos
Los sensores de pH continuos proporcionan una resolución temporal que el muestreo manual periódico no puede igualar. Al registrar los datos a intervalos regulares, revelan ciclos diarios, cambios rápidos y tendencias estacionales.
Las ventajas operativas incluyen:
- Detección de variaciones anormales del pH en cuestión de horas
- Identificación de la volatilidad relacionada con el florecimiento
- Toma de decisiones basada en tendencias en lugar de lecturas aisladas
En los embalses estratificados, la profundidad de colocación del sensor también es importante. Las lecturas superficiales pueden no reflejar las condiciones de las capas más profundas, especialmente durante los episodios de agotamiento del oxígeno.
Cuando el monitoreo del pH se integra con la clorofila-a, la ficocianina, el oxígeno disuelto y la temperatura, pasa a formar parte de un marco de alerta temprana más amplio.
Cuando los datos de monitoreo confirman una presión de florecimiento sostenida, los sistemas de monitoreo de LG Sonic proporcionan información en tiempo real sobre la variabilidad del pH y los indicadores de florecimiento. Cuando se requiere una intervención, la MPC-Buoy integra el monitoreo con la prevención basada en ultrasonidos para ayudar a estabilizar las condiciones antes de que se vean afectadas las operaciones de tratamiento, reduciendo el pico de biomasa y el estrés operativo en la infraestructura de agua potable.
Cómo los florecimientos modifican el pH a lo largo del día
Los florecimientos de algas alteran la dinámica del dióxido de carbono. Durante el día, la fotosíntesis elimina el dióxido de carbono, lo que aumenta el pH. Por la noche, la respiración libera dióxido de carbono, lo que reduce el pH.
En casos de densos florecimientos de cianobacterias, los valores del pH por la tarde pueden elevarse significativamente por encima de las condiciones de referencia. Estos valores elevados pueden coincidir con la acumulación de agua verde en zonas protegidas debido al transporte superficial impulsado por el viento.
Comprender este patrón permite a los operadores interpretar las fluctuaciones diarias dentro de un contexto biológico, en lugar de como anomalías aisladas. Véase Zepernick et al. (2021) para un ejemplo de pH elevado asociado a los florecimientos (acceso abierto).
Efectos de los florecimientos de algas en el agua potable
Los embalses utilizados para el agua potable son especialmente sensibles a la inestabilidad relacionada con el florecimiento de algas. A medida que se intensifica el florecimiento de algas en los lagos, los operadores pueden observar:
- Aumento de la carga orgánica
- Mayor incidencia de sabores y olores
- Ineficiencias en el tratamiento
- Reducción del tiempo de funcionamiento de los filtros
En las aguas superficiales, los valores de pH superiores a 9 durante los picos de florecimiento pueden aumentar los problemas de coagulación y reducir la eficacia del tratamiento.
El seguimiento de las tendencias del pH junto con los datos sobre pigmentos ayuda a determinar si la actividad del florecimiento se está intensificando y si se están acercando los umbrales de intervención. La EPA resume los factores que provocan el florecimiento y sus efectos en Los efectos: zonas muertas y florecimientos nocivos de cianobacterias; la OMS mantiene referencias técnicas sobre la gestión de las cianobacterias tóxicas.
Formas de prevenir los florecimientos de algas en el agua
Para prevenir eficazmente el florecimiento de algas es necesario gestionar los nutrientes de forma coherente, proteger las entradas de agua y realizar un monitoreo continuo. Reduzca los aportes de nutrientes siempre que sea posible, proteja las entradas de agua después de las tormentas y utilice el monitoreo para detectar los riesgos de forma temprana. Si mide conjuntamente el pH y los indicadores de florecimiento, podrá ver cuándo las condiciones se están acercando al siguiente episodio y responder antes de que se extienda por toda la cuenca. El florecimiento de algas en los lagos suele seguir patrones estacionales predecibles, determinados por la temperatura, la estratificación y la disponibilidad de nutrientes.
- Establezca una rutina: mismas estaciones, horas similares del día; así es como las tendencias se vuelven comparables.
- Utilice umbrales de alerta temprana: una tendencia al alza del pH más un aumento de los pigmentos suele indicar una creciente presión de florecimiento.
Respuesta operativa ante la presión persistente de los florecimientos
Cuando el monitoreo muestra una presión persistente de florecimiento, el manejo específico basado en ultrasonidos puede ayudar a limitar el desarrollo del florecimiento en la zona fótica. En la práctica, los equipos combinan datos en tiempo real con verificaciones de campo; comprueban las tendencias del pH, las señales de pigmentación y las condiciones visuales, y luego ajustan los programas a medida que cambia la temporada.
Conclusión
El pH no es solo un parámetro químico, sino un indicador práctico de la estabilidad biológica y química de los lagos y embalses. Las 3 formas de medir el pH (medidores portátiles, métodos indicadores y sensores continuos) cumplen diferentes funciones operativas.
Cuando se combinan con estrategias de monitoreo más amplias, los datos de pH permiten detectar antes el desarrollo de florecimientos, tomar decisiones de intervención más informadas y mejorar la estabilidad de los sistemas recreativos y de agua potable.

