Triple A S.A. E.S.P., la empresa de servicios públicos responsable del suministro de agua potable a aproximadamente 15 municipios de la región de Barranquilla, ha instalado dos MPC-Buoys en la Dársena Río Magdalena, una toma de agua clave en el río Magdalena. El proyecto se centra en el control de algas en la toma de agua para mejorar la calidad del agua potable que llega a las comunidades a las que Triple A presta servicio.
Por qué el control de algas en tomas de agua es importante
El río Magdalena es la fuente de agua dulce más importante de Colombia y la principal fuente de agua potable para Barranquilla y las comunidades circundantes. El agua sin tratar se recoge en la Dársena Río Magdalena, una cuenca semicerrada conectada al río, antes de ser bombeada a cinco plantas de tratamiento de agua potable que abastecen a la región.
Dado que la cuenca está separada del río principal, que tiene un caudal rápido, el agua se mueve mucho más lentamente en su interior. Aunque esto permite que las partículas más pesadas se depositen, también crea condiciones tranquilas y casi estancadas donde las algas pueden proliferar fácilmente. El río en sí mismo transporta grandes cantidades de sedimentos y se ve afectado por los vertidos domésticos, industriales y comerciales de Barranquilla y Soledad. Durante las lluvias intensas, se arrastran aún más sedimentos al río y se transportan a la cuenca, lo que aumenta la carga de los procesos de tratamiento aguas abajo. Esto genera una carga adicional para la infraestructura de tratamiento y aumenta los costos operativos de los servicios de agua potable.
Las quejas sobre la calidad del agua provocan la intervención de la empresa de servicios públicos
Los residentes atendidos por Triple A expresaron su preocupación por el sabor, el olor y el aspecto del agua del grifo, quejas que llamaron la atención de las autoridades locales, incluidos el alcalde y el Senado de la República de Colombia. Esto llevó a la empresa de servicios públicos a buscar soluciones que abordaran el problema en su origen, antes de que el agua llegara a las plantas de tratamiento.
A nivel interno, la empresa de servicios públicos se enfrentaba a retos adicionales. Se acumulaban algas en el interior de los grandes tanques de sedimentación utilizados durante el tratamiento, lo que obligaba a realizar paradas periódicas para su limpieza y aumentaba los costos operativos. El uso intensivo de productos químicos a base de cloro también dejaba en ocasiones un sabor desagradable en el agua tratada. La reducción de la dosificación de productos químicos en el tratamiento del agua es una de las principales ventajas que señalan las empresas de servicios públicos tras la implantación de la tecnología ultrasónica.
MPC-Buoys desplegadas para el control de algas en la toma de agua
Triple A identificó el crecimiento de algas dentro de la cuenca de toma como un factor clave que socavaba la calidad del agua y seleccionó las MPC-Buoys de LG Sonic para enfrentar el problema directamente en la toma del río, antes de que afectara al proceso de tratamiento.
Cada MPC-Buoy emite ondas ultrasónicas que alteran la flotabilidad de las algas, de modo que se hunden y se descomponen de forma natural en la columna de agua, sin necesidad de utilizar productos químicos y sin dañar la vida acuática. Las boyas también realizan un monitoreo continuo de la calidad del agua, proporcionando a los operadores datos en tiempo real sobre las condiciones dentro de la cuenca.
Al controlar las algas en la toma de agua, se espera que el sistema reduzca la frecuencia de limpieza de los tanques de sedimentación, disminuya la necesidad de dosificación de productos químicos y proporcione agua potable más limpia y de mejor sabor a las comunidades a las que Triple A presta servicio. Esta semana se instalaron dos MPC-Buoys en la Dársena Río Magdalena.
Próximos pasos
Durante los próximos meses, Triple A y LG Sonic evaluarán el impacto del sistema en los niveles de algas, la eficiencia del tratamiento y el uso de productos químicos. Este proyecto pone de relieve cómo el control específico de las algas en las tomas de agua de los ríos puede servir como una primera línea de defensa eficaz para las empresas de agua potable, y constituye un claro ejemplo para instalaciones similares en Colombia y América Latina.

