La Laguna Avendaño es más que la principal atracción turística de Quillón. Es un activo ecológico vital y un motor clave del desarrollo económico local. Para proteger esta importante laguna, la Municipalidad de Quillón ha tomado una medida proactiva. Ha implementado una tecnología avanzada y respetuosa con el medio ambiente para el tratamiento del agua con el fin de restaurar el equilibrio ecológico.
Situada en el corazón de la comuna, Laguna Avendaño es un centro neurálgico para el turismo, el ocio y la vida comunitaria, que atrae a visitantes para realizar actividades como la natación, la navegación y el turismo de naturaleza. La laguna también desempeña un importante papel medioambiental, ya que favorece la biodiversidad local y contribuye a la actividad económica de la zona. Por lo tanto, preservar la calidad de sus aguas es esencial tanto para la protección del medio ambiente como para el desarrollo sostenible del turismo.
Afrontar el reto del crecimiento de algas
Las algas son una parte natural de los ecosistemas de agua dulce, pero cuando su concentración es demasiado alta, pueden alterar el equilibrio ecológico y afectar negativamente al uso del agua, al turismo y a la percepción del público. Las temperaturas cálidas y la disponibilidad de nutrientes pueden crear condiciones que favorezcan el crecimiento excesivo de algas, por lo que es esencial realizar un seguimiento y una gestión proactivos.
En Laguna Avendaño, prevenir estas altas concentraciones es fundamental para mantener la laguna como un destino saludable, seguro y atractivo tanto para los residentes como para los visitantes.
Monitoreo en tiempo real y control preventivo
El proyecto incluye una boya maestra equipada con sensores de calidad del agua. Estos sensores miden continuamente parámetros clave como la clorofila, la ficocianina, el pH, la temperatura y el oxígeno disuelto. Los datos recopilados se transmiten en tiempo real a servidores externos para su análisis. Esto permite ajustar dinámicamente la configuración del sistema en función de las condiciones actuales del agua. Las boyas ultrasónicas funcionan de forma preventiva. Identifican las condiciones que podrían provocar una proliferación de algas y ajustan las frecuencias para mantener los niveles de algas dentro de unos límites seguros y equilibrados. Este enfoque no elimina las algas por completo. Mantener algunas algas es esencial para preservar la cadena alimentaria natural de la laguna y la estabilidad ecológica general.
Tecnología sostenible y autónoma
Cada boya tiene un radio de operación de 500 metros. Incluye una cobertura completa de 360 grados y se alimenta mediante un sistema fotovoltaico autónomo. Por lo tanto, esto garantiza un funcionamiento continuo sin fuentes de energía externas. Los sensores también incluyen un mecanismo de limpieza diaria automática, lo que mejora la precisión de los datos y el rendimiento a largo plazo.
La tecnología ultrasónica es segura para las personas, los peces, las aves, las plantas y otras formas de vida acuática, ya que se dirige específicamente a las algas verdes y azul-verdes asociadas a las cianobacterias.
Una inversión a largo plazo en la protección del medio ambiente
La instalación de las boyas ultrasónicas fue aprobada por el consejo municipal como parte de un esfuerzo más amplio para cuidar y remediar la principal masa de agua de Quillón. Las autoridades locales destacaron que esta inversión representa un compromiso compartido para proteger un patrimonio natural que pertenece a toda la comunidad.
Al combinar tecnología, sostenibilidad y datos en tiempo real, Quillón está reforzando su posición como destino turístico líder en la región de Ñuble, al tiempo que garantiza que la Laguna Avendaño se mantenga saludable y resistente para las generaciones futuras.
