El lago Hood es un importante recurso recreativo y ecológico en Nueva Zelanda. Permite la práctica de actividades como el esquí acuático, la natación y eventos comunitarios, y ahora es el centro de un programa de control científico de algas. En respuesta a los retos recurrentes que plantean las cianobacterias, se ha puesto en marcha un estudio científico de control de algas para evaluar diferentes enfoques de tratamiento. El objetivo es apoyar la salud del lago a largo plazo.
Dirigido por la Universidad de Lincoln, el estudio reúne a investigadores, autoridades locales y proveedores de tecnología para evaluar el rendimiento de diferentes soluciones de control de algas en las condiciones reales del lago Hood. La iniciativa tiene como objetivo generar datos sólidos y específicos del lago, capaces de orientar decisiones de gestión eficaces y sostenibles. Comprender la dinámica de las algas específicas del lago
Las cianobacterias son una parte natural de muchos sistemas de agua dulce, pero en condiciones favorables pueden proliferar rápidamente, lo que conlleva riesgos para la salud y restricciones en el uso del agua. La profesora Susie Wood, de la Universidad de Lincoln, que dirige el estudio, explica:
«Un enfoque científico no solo es importante para el lago Hood, sino para cualquier lago, porque cada lago es diferente y las causas son diferentes en cada sistema.
Dado que los recursos para la gestión de los lagos son limitados, el estudio se centra en identificar soluciones eficaces, específicas y adecuadas a las condiciones particulares del lago Hood, en lugar de aplicar tratamientos genéricos. El diseño de la investigación permite probar varios enfoques en paralelo, lo que favorece la toma de decisiones basadas en pruebas.
Pruebas controladas de enfoques de control de algas
Para respaldar el estudio, se instalaron contenedores sellados en el sistema de canales del lago Hood. Funcionan como «minilagos» controlados, permaneciendo abiertos a los sedimentos del fondo, donde la biomasa de algas puede acumularse y persistir. Esta configuración permite a los investigadores evaluar cómo interactúan diferentes productos con las cianobacterias en condiciones comparables.
Este estudio científico de control de algas incluye una variedad de enfoques químicos, biológicos y físicos, cada uno con el objetivo de suprimir directamente las cianobacterias o aumentar los procesos competitivos naturales dentro de la columna de agua. Algunas soluciones pueden resultar adecuadas para su uso específico en áreas de alto riesgo, como zonas recreativas, en lugar de su aplicación en todo el lago.
Evaluación de la tecnología de ultrasonidos sobre el terreno
Como parte de la prueba, se instalaron dispositivos de ultrasonidos alrededor del lago Hood para evaluar su eficacia contra la proliferación de cianobacterias. La tecnología ultrasónica funciona emitiendo ondas sonoras de alta frecuencia que perturban las células de las cianobacterias, reduciendo su capacidad para regular la flotabilidad y formar acumulaciones en la superficie.
La instalación permite a los investigadores evaluar el ultrasonido como una herramienta de gestión no química en el lago, junto con otras opciones de tratamiento. Los resultados de esta fase contribuirán a una comprensión más amplia del rendimiento del ultrasonido en las condiciones de los lagos de Nueva Zelanda.
Seguimiento, seguridad e investigación en curso
Los parámetros de calidad del agua se supervisarán durante todo el período del estudio, que se prolongará hasta finales de abril. Las autoridades sanitarias siguen proporcionando orientación tras la detección de niveles elevados de cianobacterias. En particular, en zonas de uso intensivo, como la zona de esquí acuático.
El estudio del lago Hood forma parte de la iniciativa nacional de investigación Our Lakes, Our Future (Nuestros lagos, nuestro futuro). Su objetivo es mejorar la salud del agua dulce en toda Nueva Zelanda mediante la colaboración, los conocimientos basados en datos y la planificación a largo plazo.
Al combinar la investigación científica, las pruebas de campo y la supervisión continua, el proyecto del lago Hood representa un paso importante hacia la gestión sostenible y basada en pruebas de las algas, que puede apoyar tanto el uso recreativo como la resiliencia ecológica.